Jaime Pizarro-Araya

CA 9 Entomología y Sequía, con Jaime Pizarro-Araya de la Universidad de La Serena

Este es el episodio 9 del podcast y hoy vamos a hablar de los bichos, los insectos y otras especies relacionadas, para lo cual contamos con un invitado de lujo, el biólogo y entomólogo Jaime Pizarro-Araya, académico e investigador del Laboratorio de Entomología Ecológica la Universidad de La Serena, ubicada en el norte de Chile, en la región desértica o árida cruzada por hermosos valles transversales como los de los ríos Elqui, Limarí, como también  Huasco y Choapa una región de gran belleza natural que si no conoces te invita a visitarla… claro, cuando el virus lo permita.

Entrando al programa de hoy permíteme aclarar que esta entrevista fue grabada para un podcast hermano, el Aqua Podcast, el podcast del agua, y el origen de la misma fue el interés de saber cómo reaccionaban los insectos frente a la larga y durísima sequía que experimenta el país desde hace más de una década. La conversación fue muy interesante porque tocamos más aspectos que sólo la sequía y de ahí que me pareció muy oportuno compartir estos contenidos a través de Cronista Animal dado que, la verdad, pocas veces los insectos son el tema central de estos programas. Esta era una gran oportunidad para entrar en ese mundo que en lo personal te confieso conozco muy poco, como podrás comprobar en esta entrevista, situación que supongo es la de la mayoría de las personas, pese a que nuestra vida depende muchísimo de los insectos: basta con pensar en la polinización y te puedes imaginar las consecuencias que tendría para la existencia humana la desaparición de los insectos.

Con Jaime comenzamos aclarando qué es la entomología ecológica, esto es, el estudio de los insectos en su contexto ecológico. El conocimiento de la biota chilena puede ser bastante contundente con vertebrados o peces, pero con insectos o artrópodos, por ejemplo, estudios recientes indican que todavía hay mucho por descubrir porque se han seguido identificando especies nuevas en el país. La biota total o el total de especies de seres vivos en el país son 30.500 especies y de ese total la mitad aproximadamente son artrópodos y de este total un tercio son insectos.

El primer inventario de insectos en Chile se hizo a mediados del siglo XIX cuando el gobierno chileno contrató a Rodulfo A. Phillipi para una expedición en el desierto de Atacama relacionado con el estudio de las guaneras. Pizarro-Araya advierte que no se volvió a revisar este catastro nacional hasta este siglo, es decir, ha pasado casi un siglo y medio sin ningún interés de las autoridades por conocer la realidad biológica del país a este nivel. Hay regiones del país donde hay pocos o ningún estudio, como Aysén, Magallanes, el desierto, parte de la cordillera de la costa, la cordillera de los andes casi completa y sistemas insulares del territorio, en todos estos casi no hay estudios de artrópodos o de insectos.

Comparado con el resto de América del sur, Chile tiene una baja diversidad biogeográfica en su fauna debido a las barreras naturales que separan al país del resto del subcontinente – desierto, cordilleras, la corriente de Humboldt. Pese a ellos se encuentran también algunas pequeñas representaciones de origen tropical, incluso de Australasia. Por otro lado, la mayoría de las especies presentes en el país son endémicas. Las especies de insectos y artrópodos del territorio han sufrido además una serie de cambios geográficos y climáticos durante miles de años, sequías incluidas, y han sobrevivido a todas ellas. Algunos autores hablan de fauna erémica, endémica de zonas áridas.

Hay muchas especies invasoras o foráneas que proceden del extranjero, lo que ha sucedido desde la llegada de los españoles, que portaron especies nuevas en sus barcos, en sus bodegas y alimentos, por ejemplo. Esto sigue pasando hasta el presente, nuevas especies siguen llegando aprovechando distintos medios de transporte: barcos, autos, aviones. A los artrópodos no se les puede dar ningún espacio de ventaja fitosanitaria porque lo van a aprovechar. En Chile habría más de 1700 especies introducidas, de las cuales más de 100 corresponderían a insectos, según estudios recientes, lo que es un desafío para la autoridad representada por el SAG (servicio agrícola y ganadero).

En Chile no se ha evaluado el impacto del cambio climático y la sequía sobre la entomofauna (insectos), pues de partida no hay datos históricos con los cuales comparar, pero impacto habrá de todas maneras, toda vez que estas especies son sensibles a la temperatura y la humedad relativa para reproducirse. En el contexto del ecosistema de desierto quizás los grupos más afectados serían los que dependen de vegetación y de fuentes de agua, mientras que los detritívoros – aquellos que se alimentan de restos orgánicos de origen animal o vegetal – podrían sortear la sequía de mejor manera. En todo caso, los insectos pueden pasar periodos prolongados de escasez gracias a un mecanismo llamado “Diapausa”, que les permite reducir hormonalmente su funcionamiento hasta un nivel basal cero entrando en algo así como una hibernación; en suma, los insectos son capaces de aguantar periodos de adversidad extremos y de larga duración. Hay semillas que pueden pasar periodos de latencia de 10 o 20 años, no sería raro que haya insectos y artrópodos que puedan lograr algo parecido. De hecho está el dato de que en los últimos dos mil años el desierto chileno-peruano habría sufrido al menos dos periodos de sequías de 100 años de duración cada uno, lo que sugiere que las especies del desierto fueron capaces de superar semejantes extremos.

Sobre las posibilidades de plagas de especies nuevas menciona el proyecto Aguas Negras, que uniría San Juan en Argentina con el puerto de Coquimbo, para el cual se estima la entrada de 100 camiones/día por el valle del río Elqui, camiones procedentes de Brasil, Argentina y Paraguay y que supone un alto riesgo de ingreso de especies extrañas y con ello una amenaza cierta a la seguridad agrícola de la región. Los insectos son ubicuos, se pueden infiltrar por cualquier medio; como ejemplo está el caso de un investigador que en un año recogió más de 90 especies de artrópodos adheridos al fuselaje de los aviones en el aeropuerto de Temuco.
Por último la importancia de estimular la vegetación, como el quillay, que es esencial para atraer a los insectos y facilitar la polinización.

En fin, te invito a aprovechar esta ocasión para aprender más del mundo de los insectos, artrópodos y similares con el profesor Jaime Pizarro-Araya.

Para más información sobre los insectos y la fauna en general del desierto de Atacama ver este extraordinario documental asesorado por Jaime Pizarro-Araya y realizado por el equipo de Fauna Film (@LabEntEcol@faunafilm).

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